
Mi viaje hacia la transformación digital ya ha comenzado. Esta semana ha sido una semana de reflexión agridulce para despedirme de lo cotidiano con muchas dudas para elegir la ruta adecuada, las escalas, prever los tiempos de parada y anticipar los posibles contratiempos con los que me voy a encontrar en este primera etapa de la travesía que dedicaré a aclimatarme al nuevo entorno, también a ponerme en forma para estudiar y que durará hasta mediados de Septiembre cuando ya empezará la auténtica expedición que me llevará allí hasta donde quiero llegar y dónde tampoco he estado nunca y donde después de tanto trabajo y esfuerzo espero que me guste estar.
Antes de partir hacia ese destino esperanzador todavía en construcción desde la inestable seguridad y la rutina, he podido comprobar que muchos en este club virtual sin cuotas de los que no sabemos no se han planteado aún la necesidad de alcanzar nuevas fronteras. Ni siquiera han estado pendientes de los movimientos de este nuevo océano que terminará inundando casi todo lo que conocemos.
Para sentirme solidario pienso que los que lleguemos antes y participemos en las fases de construcción de este nuevo tiempo – no lo llamemos futuro porque ya esta aquí- ayudaremos en la medida de lo posible a los que quieran viajar más tarde e intenten aprovechar los últimos transbordos y las plazas que queden disponibles pero no podremos asegurar casi nada a casi nadie. Los tiempos son los que son.
Lo que puedo imaginar para sentirme mejor es que si llego pronto podré avisar a muchos más para que vengan.
Me vienen ahora a la cabeza dos frases contradictorias que siempre me han hecho pensar: la primera, un clásico, es que «él que da primero golpea dos veces» y la otra menos conocida es que «a los pioneros y a los colonos se los comían los indios». Para quedarme contento y poder descansar esta noche creo que estoy en el primer grupo, lo que no me tranquiliza mucho porque lo mismo pensaban los pioneros y colonos que si se comieron los indios.
Sin más reflexiones quiero contar que ya he conseguido empezar a entenderme con el editor de páginas web y la buena noticia es que además de hoja en blanco y objetos hay plantillas preconfiguradas. Quiero aclarar también que podrían llamarse plantillas preconfiguradas para complicarte la vida pero siguiendo el infalible y costoso método del ensayo-error he conseguido quitar a toda esa gente que no conocía que okupaba la pantalla y que salía en las fotos de mi página y no querían irse y he logrado aparecer yo, mi firma y alguna imagen sin pretensiones que ayuda a dar un aspecto más personal a mi primera creación con WordPress. Seguiré intentando mejorarlo poco a poco y contándolo.
En lo que tiene que ver con Linkedin también hay buenas y malas noticias. Las buenas son que voy descubriendo Linkedin con la gran ayuda de Elisabet Cañas , su uso, sus funciones, sus trucos y sus herramientas y las malas noticias son que el trabajo de sacarle partido realmente exige mucha dedicación, foco, curiosidad, y aprender de lo que hacemos nosotros mismos, de lo que hacen los demás y también lo que hacen los algoritmos cambiantes de Linkedin lo que quiere decir que hace falta ir sumando ese tiempo, tiempo, tiempo, tiempo y mas tiempo para conseguir esos magníficos resultados que ya vendrán.
Linkedin de partida para cada uno es como una casa sin libros y una casa sin libros es como un cuerpo sin alma. Pongamos «libros», pongamos mucho cariño en nuestro perfil, pongamos buenos y suficientes contactos, y presentemos contenidos que interesen a nuestro target o público objetivo. Veremos como vamos amueblando la casa y completando las estanterías pero hay mucha competencia ahí afuera y hace mucho frío en la red aunque estemos en verano. Para lo digital parece que no hay estaciones y tampoco noche y día porque las máquinas no duermen y nosotros si. Seguro que terminaremos entendiéndonos mejor sin dejar de dormir.
La palabra mágica de esta semana es “Algoritmo”. Parece la clave de muchas cosas pero tiene un origen y un uso oculto a los mortales a la vez que hace milagros para las máquinas y para que las personas sean más o menos visibles a los demás . Lo pueden buscar en Google pero incluso ahí no se desvela casi nada. Sería algo así como la manta de la invisibilidad de Harry Potter pero en este caso para que si te vean por todos lados. Da un poco de vergüenza enseñar todo.
Hasta el próximo post.
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