Redescubriendo las botas de Kung-Fú
Recuerdo el chiste en el que a David Carradine en el papel de Kung Fú en una zapatería le preguntaban por la talla de las botas que quería comprar para su largo camino y éste respondía que no le importaba el número porque las quería para llevarlas colgadas al cuello.
No es un buen ejemplo el de Kung Fú no ponerse las botas e incluso no saber si le quedan grandes o pequeñas aunque este hombre no las necesitaba al menos en ese capítulo del chiste.
Kung-Fú es de una de las primeras series que me engancharon cuando era un niño porque era una mezcla de valores nuestros como la lealtad, el aprendizaje, el respeto y la perseverancia en aquel mundo nuevo para nosotros como el que nos dejaba ver su maestro ciego y las lecciones en el templo y en la calle.
Han pasado muchos años y también he llegado con cierto retraso al nuevo renacer de las series en los diferentes canales de streaming que existen. Podría decir sin buscarlo en Google que son todos los sistemas o canales de pago instantáneo a demanda (ves lo que quieres en cada momento) o bajo suscripción que se pueden visualizar en diferentes dispositivos, También son la nueva movilidad.
Cuando los que no sabemos queremos introducirnos en la transformación digital desde el punto de vista empresarial deberíamos saber que junto a la necesidad de digitalización y transformación de los negocios tradicionales, las empresas de los sectores clásicos, tenemos a muy valiosos emprendedores y empresarios digitales, también en Canarias, que se bregan en sectores totalmente nuevos y que son negocios nativos de lo digital con alto riesgo y con alto potencial.
En este lado de los nuevos negocios, que ya han nacido digitales se abre la senda de nuevas oportunidades que bautizamos con el nombre de startups, pero no nos engañemos, este nombre que no entendemos bien, deja un poco de lado todo el mérito y todo el reconocimiento a sus proyectos de negocio al menos para los que no sabemos. Necesitamos saber más de muchas cosas.
Hay también en ellos una muy intensa experiencia y experiencias que llenan su acelerada mochila empresarial repleta con todos los cambios, herramientas, ideas, software, y todos los aprendizajes necesarios en estos nuevos negocios, que monetizan y facturan de forma escalable las necesidades de sus clientes y de los que no saben todavía que los son, y también tienen todos los retos de los negocios tradicionales en el marketing y la comercialización y muchos de los problemas de siempre pero a una velocidad mucho mayor. Oyéndolos hablar de sus cosas en sus apariciones en la red se cargan muchas baterías.
Su mercado es claramente online con competidores que lo cambian todo a un ritmo vertiginoso. Aprenden, cometen errores y desaprenden sobre la marcha sobre las mejores estrategias, las que funcionan mejor y las que ya no funcionan pero también tienen que pagar salarios, reclutar y conservan todo el talento que necesitan. Pueden crecer, ser absorbidas, ser compradas o también desaparecer por obsolescencia o porque los competidores hayan vuelto a reinventar su negocio dejándolos atrás.
Tanta velocidad puede marear por eso hay que saber siempre dónde está el suelo y también la velocidad de una caída para luego volver a levantarse. Es lo que han hecho los emprendedores y los empresarios de toda la vida.
Esto es parte de lo que he aprendido hoy.
Después de este post me buscaré unas botas de mi talla para mi largo camino y en otra ocasión nos centraremos en saber en qué mano está el saltamontes. Kung-fú desde pequeño creo que ya lo sabía.
Hasta el próximo post.
video recomendado:
https://www.youtube.com/watch?v=YR1kRNm6Zo8&list=PLXklWvQeLjv87v2usTjuvRRZaohtIVn2v
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