Post número 9. Semana 5.5

Después de casi cinco semanas sobrevolando la senda de la transformación digital, y como casi esperaba, me estoy empezando a liar y a confundir conceptos, o visto de otra manera, a reconocer muchos conceptos similares pero no iguales, entre ambos mundos más y menos digitales.

A estas alturas de mi recorrido ya puedo afirmar que a las empresas tradicionales no se las puede llamar analógicas, ni las nuevas startups son 100% digitales, y hablando de alturas me he acordado en este momento de la historia de Cristobita, que en paz descanse, un hombre asombroso, sin formación ni estudios y que era capaz de arreglar lavadoras, termos, bicicletas, motos, radios y lo que le pidieran, o de al menos intertarlo con cierto éxito temporal.

Lo importante que quería recordar es que aquel hombre entrañable durante una de sus intervenciones, “no programadas ni preventivas”, en uno de los bidones de agua de la azotea de mi casa, se quedó mirando a un avión que pasaba muy en las alturas dejando su marca en el cielo, comentándonos convencido y en voz alta admirando aquel aparato volador: “es increíble lo que hacemos los mecánicos…«. luego continuó en lo suyo, terminó su reparación, la cobró y se fue a por la siguiente. Esta historia siempre me hace pensar.

Creo que los que no sabemos, o sabemos incluso menos de lo que sabía este buen hombre, nos confundimos con cariño también a la hora de saber qué, cuánto sabemos y que no. Tener una empresa, ser emprendedor o empresario, con mayor o menor éxito, grande o pequeña, con más o menos facturación, más clásica o más disruptiva, nos tiene que dejar siempre la puerta abierta a seguir aprendiendo para poder opinar, saber algo más y no cometer errores que puedan poner en jaque a nuestros negocios.

Cuando una pura startup empieza a hablar de visión y misión o de planes a 10 años, o cuando una pura empresa clásica empieza a hablar a su manera de scrums para la gestión de proyectos, o por la necesidad actual de incorporar con agilidad herramientas de trabajo remoto, vemos que la frontera entre esas dos realidades de negocio digital/no digital parece que casi no existe.

Y ahora me toca hablar del casi, porque lo que sí es verdad, es que sigo pensando por ahora que la velocidad, la agilidad o la localización o deslocalización de sus mercados sin son diferenciales. El orden y el desorden para poder crecer y escalar, o las ganas de ordenarse y cumplir plazos,  retos o pagos si que es común y vital. En mis próximos post intentaré ir descubriendo a mi manera, poco a poco, esas diferencias y las que no lo son.

Detrás de ambos tipos de proyectos de negocio, y delante, están siempre las personas, las buenas , las mejores y las que no lo son, están también los números, las cifras, los procesos, los planes, los inversores, las deudas, los quita sueño pero también las ilusiones y los grandes retos que te hacen soñar despierto.

Esta semana he conocido y escuchado a personas que van muy avanzadas en lo digital, casi 10 años trabajando duro en su proyecto, pero que a la vez tienen también las ganas de aprender, la madurez y la humildad que se necesita para saber tener éxito. Yo sigo queriendo saber más porque cada vez, me esta interesando y me gusta más todo lo que no sé, sumado a lo que ya conozco.

Sigo metiendo horas a todo esto y engordando a paso muy rápido mi glosario de nuevos términos, conceptos, herramientas y jugadores como frameworks, Scale-up, quarters, issues, Eos, Traction, Hooked, Base camp, rocks, CTOs, visionarys, integrators, Agile, incubadoras, aceleradoras y muchos más ingredientes de este tipo, tratando de buscar los interfaces y las conexiones entre tantas cosas iguales y a la vez distintas, y reafirmándome en que todos tenemos mucho que aprender para tener un mundo un poco mejor, aunque sea con nombres muy raros.

Yo también estoy «orgulloso de ser mecánico”, de ser de los que arreglan, mantienen empresas, y crean empleo. Sin ellos y los que poner ilusión en todo lo que hacen probablemente sólo miraríamos el suelo y no al cielo. ¡Viva el gremio!.

Hasta el próximo post.

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