
Esta semana me ha costado más escribir mi post. El motivo principal es que no encuentro un tema apropiado sobre lo que escribir de forma reflexiva, entretenida y diferente o cualquier combinación de estos tres elementos tomados al menos de dos en dos.
Dicen que para ser feliz se necesita tener poca memoria o un camión pero no me acuerdo de lo que estaba contando.
En definitiva, que me he puesto a escribir sin rumbo fijo y dispuesto a improvisar sobre la marcha, y parece que no soy el único que hace esto en estos últimos tiempos, pero en mi caso no es grave porque el resultado puede ser simplemente un mal post que termine en la papelera.
Me llama la atención por lo anglosajones que nos hemos vuelto como seres digitales, que un post en WordPress siga llamándose entrada y que además todos entendamos lo que significa.
Ya he reconocido en mis anteriores entradas, o posts por si alguien no entiende lo que significa entrada, que yo hace 3 meses no había formado parte de ninguna red social digital y sólo formaba parte de entornos sociales o profesionales no digitales o también llamados grupos de personas con intereses más o menos comunes o cercanos.
Si damos por bueno, sin buscar en Wikipedia, que una red social es entonces un grupo de personas unidas por una herramienta digital con intereses o valores comunes, ya no me cuadra tanto la definición.
Me explico: si 700 millones de personas están en Linkedin por sus intereses comunes, esto ya se me parece más con todos los respetos al horóscopo chino con sus doce animales ordenados: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo y que vuelve en bucle a la rata. Con ese exhaustivo detalle de 12 animales en función del año de nacimiento, da para explicar cómo somos todos sin necesidad de acudir al big data, a la carta astrológica, a la inteligencia artificial o a Crystal Knows.
No me atrevo ni a pensar que seamos un número tan limitado de tipos de personas o de situaciones perso-profesionales los que pertenecemos a Linkedin. Mucho menos por supuesto a afirmar que todos tengamos intereses tan comunes y aunque los hashtag puedan ayudar a orientar preferencias tampoco creo que nos valga ni de lejos con eso. Añadir quizá nuestro animal del horóscopo chino en nuestro perfil de Linkedin debería ayudar a identificar contactos para nuestra red si nos vale con esa detallada información.
Ya adivinaba, creo con acierto como interés común, hace semanas que todos queremos vender algo y que alguien o muchos nos lo compren aunque finalmente y en ese camino nos podemos conformar con una recomendación o en su caso una visualización lejana en un feed de alguien de primer o segundo nivel de contacto que nos pueda observar por un momento y dedicarnos unos segundos de atención o no. Será también que no tenemos tiempo para consumir tanta actualidad y tanto talento suelto.
He descubierto por casualidad en el funnel de ventas, también conocido por embudo, aunque suene más a trampa preparada, en el inbound marketing que también podemos clasificar a nuestro clientes potenciales o reales, por simplificar, en TOFU, MOFU o BOFU según la fase temporal y de engagement en la que estén los clientes objetivo más o menos, propensos, preparados o cercanos al momento de la compra.
Creo que como se afirma con frecuencia y con acierto, hay que segmentar bien los contactos para recibir publicaciones que nos interesen y ser consistentes con las nuestras que tampoco lo somos. Parece que la superficialidad esta sobrevalorada en cualquier red social digital y que casi cualquier cosa que nos saca del aburrimiento y de la rutina diaria cumple muchas veces con nuestras escasas expectativas y pocas ganas de comentarlas.
Con la vuelta presencial al cole hemos comprobado que padres y madres sin embargo no somos nada superficiales con lo que tiene que ver con la seguridad y el bienestar de nuestros hijos e hijas. No hemos perdido nada de ese instinto primario de protección sobre ellos y en esta área no nos hemos digitalizado nada y nos hemos puesto nerviosos o estamos inquietos.
Estos meses he reaprendido en transformación digital que antes del momento de la verdad de siempre, la primera interacción física con el cliente, se nos ha colado el momento cero de la verdad ZMOT que es cuando el cliente sabe o se interesa por primera vez por nosotros o nuestros productos.
Ese momento cero de la verdad, si sucede y va bien, es el premio digital a estar en el sitio, en la posición (SEO) y en el dispositivo correcto, pero es seguro que alguien inventa el momento -1 de la verdad “-1 Moment of the Truth” de las marcas y le concede también su momento de gloria digital para poder pasar al siguiente. Siempre inventamos cosas interesantes que no existían o las reversionamos y no será por el tiempo disponible, que no tenemos, pero si que somos muchos.
Ya no sé muy bien si el PCR sigue siendo lo mismo, ni cuanto tarda, o cuando se tarda en tener los resultados que también varían para el mismo tipo de test según el país, la comunidad autónoma, la semana, las prioridades y los recursos disponibles.
Ayer he leído positivamente que hay un test equivalente al PCR de dos minutos para obtener resultados, con la misma fiabilidad, que va a ponerle las cosas muy difíciles a todos los demás tests lentos y quieren que se utilice en Canarias.
Ya llevamos meses pidiendo, predicando en el desierto sin éxito, PCRs masivos en aeropuertos de origen o destino, con toda la fuerza y con toda la razón, pero también nos han adelantado por la derecha otros países y destinos. Pongamos el contador a cero con todas las fuerzas que nos queden porque parece que ha llegado otro momento +1 de la verdad de nuevo y otra oportunidad para hacerlo mejor, saber quien lo paga, y para que nos hagan caso.
Parece que en estos tiempos hasta la verdad ha cambiado, o es que ha cambiado el momento, o seguramente no ha llegado el momento de saber la verdad que si saben otros.
De lo que se trata es de hablar constructivamente más de como salimos y ponerlo en práctica. Hablemos todos de salidas, y pensemos en soluciones y algo menos en entradas o posts, recomendaciones o visualizaciones.
Ya no me acuerdo de lo que estaba escribiendo. Que felicidad tan justita que depende en estos tiempos de la poca memoria o de tener que pensar en otras cosas. Puede que tenga que pensar en comprar un camión si ésto no funciona.
Hasta el próximo post.
Deja un comentario